Críticas y textos de catálogo
Cada cuadro de Alfonso Cuñado sugiere una visión caleidoscópica. La contemplación queda embargada y la conciencia queda retenida, apresada por la ilusión de la mirada a través de mil cristales de color que dan lugar a realidades reconocibles pero profundamente diferentes del natural, dando lugar a una obra por definición cercana, de esas en las que el gusto halla su regocijo, permitiendo al alma que repose serena. Quizá por eso su arte nos resulte bello: porque no busca la sorpresa o el impacto visual, sino la comunión entre el artista y sus representaciones, entre unos motivos esclarecidos y un velo técnico sutil y trabado. SELA DEL POZO COLL
